Tu cachorro “necesita” un trasportín

Y si es una raza activa, como un Border Collie, entonces el trasportín debería ser obligatorio.

En las sesiones  de educación temprana para cachorros siempre trato de convencer a mis clientes para que se hagan con un trasportín y hay dos posibilidades: me hacen caso o no lo hacen. Es una percepción, pero calculo que en el primer grupo está el 90% de los propietarios que tienen éxito educando a su cachorro.

Es así porque aceptar usar el trasportin requiere tener una mente abierta y dejar de lado ciertas creencias negativas relacionadas con el uso del trasportín (el perro lo va a pasar mal, da mucha pena encerrarle, pobrecito….etc) y este tipo de persona disupuesta a cuestionarse algunas creencias preconcebidas afrontará la educación de un cachorro con muchas más garantías (porque, normalmente, los perros no son como creemos que son).

Voy a dividir el post en tres partes. En la primera argumentaré en contra de los que opinan que el trasportín es algo que el perro va a percibir como negativo. En la segunda parte veremos los aspectos prácticos que tiene acostumbrar al perro a usar un trasportín. Y en la tercera y más importante, hablaremos del valor educativo que tiene el trasportín y la razón principal por la que lo recomiendo vivamente.

Los perros pueden amar su trasportín.

Una de las principales preocupaciones de cualquier animal es la seguridad (para ellos y para sus crias). Buscar lugares seguros para descansar forma parte de estas conductas dirigidas a la supervivencia. Los perros se sienten más seguros cobijados en lugares pequeños y con pocas entradas que defender (como una madriguera).

A este respecto te cuento una anécdota que sucedió con mi perra Alai en su primer y único embarazo (ahora está castrada). Cuando se acercaba la fecha de parto le preparé un colchón de 90 por 180 que pusimos al lado de un radiador y protegimos con maderas alrededor para que no se salieran los cachorros y  que nosotros pudieramos asistirla cómodamente si surgían problemas. Toda la semana la perra estuvo nerviosa, no paraba y pedía salir al jardín continuamente. Aunque nosotros teníamos nuestros planes ella tenia los suyos y en sus salidas al jardín se estaba construyendo una madriguera a los pies de un viejo fresno que teníamos. Efectivamente, en una de estas salidas al jardín no volvía cuando la llamábamos y salimos a buscarla. Nos costó encontrarla porque era increible el agujero tan minúsculo por el que accedía a una madriguera redondeada donde estaba acurrucada ya con un cachorro. La dejé que terminara de parir y todo fue bien, pero comprendí que el colchón que le había preparado estaba pensado para mi (para poder ayudarla) y no para ella. Espero cruzar a Maggie en mayo. Cuando llegue el momento de su parto usaré un trasportín buscando un compromiso entre lo que pueda hacer sentir seguro a la perra y lo que me pueda hacer sentir seguro a mi (por si hubiera que intervenir).

Quiero decir con esto que a los perros les gusta sentirse seguros y buscan, de manera natural, madrigueras o lugares resguardados y que lo mejor que les podemos ofrecer en nuestra casa es un trasportín. Yo no me imagino a una manada de lobos corriendo todo el día por el campo. Me los imagino descansando la mayoría del tiempo. Y para descansar escogeran lugares resguardados y seguros.

De echo, uno de los problemas más difíciles de resolver con los peros es el miedo a los petardos. Yo tengo mis estrategias para prevenir el problema, pero aún así algunos perros tienen miedo a los petardos. Para ellos y para los de mis clientes que ya sufren el problema, recomiendo dar al trasportin esa connotación de lugar seguro. Precisamente Alai es una de mis perras que se pasa todas las navidades metida en su trasportín al resguardo de estruendos.

Cuestión de practicidad.

Cuando un perro ama su trasportín tenemos resuleltas algunas cuestiones que de otro modo resultan más complicadas.

Nosotros viajamos mucho (muchísimo) con perros. No solo cuando vamos a competir. También cuando vamos de vacaciones, cuando vamos al pueblo, cuando viajamos a Francia a visitar a la familia de mi mujer…..Los perros vienen con nosotros (a los que les toca en cada momento) y lo que menos nos preocupa es si el hotel admite perros o no, si al familiar que nos acoge le gustan los perros  o no, si tienen jardín o no, si vamos al campo o a la ciudad y cuestiones por el estilo. No nos preocupa porque sabemos que nuestros perros viajan en sus trasportines y que en ellos se sienten cómodos y seguros. En la furgoneta duermen y descansan. Naturalmente que tendré que darles los paseos que necesiten (lo cual es otra ventaja porque me ayuda a conocer lugares chulos de los sitios que visitamos, como playas recónditas, bosques tranquilos, lagos, rios….en fin, los sitios que le pueden gustar a un perro y a mi).

Ni que decir tiene la ventaja que el trasportin supone cuando viajamos en avión o en barco. Da gusto ver a tu perro tranquilo a pesar del bullicio y el estrés que tienen a su alrededor en estos medios.

En casa también es práctico poder meter al perro en el trasportín cuando vienen visitas poco amantes de los perros o cuando necesitas hacer alguna tarea que va a excitar o asustar al perro (¿usar la radial……por ejemplo?).

El trasportín es una herramienta imprescindible para la eduación de un cachorro.

Pues si. Por varios motivos.

No sé si lo he contado. El otro dia en el veterinario la clienta que salia de consulta lo hacía con un border collíe de unos 5 meses. El perro iba nervioso perdido y tiraba de la correa con todas sus fuerzas, aunque el suelo de gres hacia que resbalará y que llevará las patas a mil revoluciones por el piso. La señora lo sujetaba con dificultad y  se excusaba: “es que es un terremoto, tiene muchísima energía, le doy 6 paseos al día y tengo la casa llena de juguetes interactivos pero nada le cansa….”. En realidad no sé si la señora se quejaba o presumia de perro. Pero sin entrar en ello diré que mientras mi cachorra de 4 meses miraba con curiosidad mi respuesta fue “pues esta ya puede permanecer en su trasportin más de 3 horas sin problema y tranquila”.

No dudo de que el cachorro de la señora tuviese mucha energía (la mia también, te lo aseguro), pero estoy seguro de que la están “entrenando” para ser una histérica en lugar de para ser tranquila y equilibrada. Yo meto al cachorro al trasportin por periodos cada vez un poco mayores (en este post puedes ver como  acostumbro a mis perros al trasportin).

La primera razón es para evitar excitación. Siempre que en casa vamos a tener movimiento que sé que excitará a la perra pero que no va con ella la encierro en el trasportin. Por ejemplo, si pido a mis hijos que pongan la mesa se que van a entrar y salir varias veces de la cocina (en la cocina están los cachorros al principio). Prefiero meterle al trasportin y que no tengamos que estar abriendo y cerrando la puerta de la cocina con cuidado (para que no nos siga). Es normal que a la cachorra le excite la situación (ve mucho  movimiento), pero quiero que se acostumbre a estar tranquila sin necesidad de seguir nuestros pasos en todo momento. Lo que ella percibe como algo excitante no tiene porque serlo. Solo es la hora de la cena (igual con la hora de salir para el cole o con la hora de pasar la aspiradora).

También la meto para que se acostumbre a la frustración. Normalmente, al principio, el cachorro protestará si le encerramos (más si ve movimiento fuera). Nosotros hacemos caso omiso de sus quejas y seguimos nuestro ritmo. Le dejamos salir cuando toca que salga independientemente de su conducta. Los perros tienen que aprender que no todo va a ser como y cuando ellos quieren.  Tienen que aprender que no todo es juego y “diversión”.  Tienen que aprender a “aburrirse” y a estar tranquilos (porque en nuestra sociedad es necesario). El paseo que demos a continuación será el mejor premio por el ratito de trasportin.

De este modo prevendrás muchos problemas posteriores. Me estoy acordando ahora de la pareja que venía con un Border Collie que no les dejaba sentarse (literalmente). Cuando iban de paseo y se querían sentar un poco a descansar el perro ladraba pidiendo que el paseo continuara. Tampoco podían estar en una terraza sentados más de dos minutos porque el perro ladraba pidiendo movimiento. Ese perro no había aprendido a estar frustrado y había encontrado una forma de salir de la frustración (el ladrido……ese agudo que nos pone tan nerviosos). Sus dueños lo reforzaban continuamente al seguir los “intereses” de su perro.

También me viene muy bien para reforzar mi autoridad y su confianza en mi. Parece raro ¿no?. Como sabéis, cuando al cachorro está en casa al principio yo les coloco una cuerdecita que siempre llevan puesta. En sus primeros encierros en trasportin no le pido al cachorro que entre (ni sabe la orden ni, probablemente, quiera entrar). Yo simplemente agarro la cuerda y le meto (forzando un poco si es el caso y diciendo adentro suavemente). Cierro y le dejo sin más. Cuando tengo pensado abrir le abro y le saco a dar un paseito o le llevo a las ovejas o lo que toque. El perro aprende que conmigo no se puede discutir (si digo que adentro es adentro) y que, además, mola hacer lo que pido (“si…..me tienen un ratito aquí, pero luego me llevará a algún sitio molón”). Mi mensaje al perro es: “confia en mi, ahora toca esto pero luego vendrá lo que te gusta”).

Por último, el trasportin sirve para prevenir la tan frecuente ansiedad por separación. Y esto lo dejo para el post específico que haré sobre el tema.

Me ha quedado un poco largo. Gracias por llegar hasta aquí.

2 respuesta a “Tu cachorro “necesita” un trasportín”

    1. Hola. Gracias por tu comentario.

      El efecto para el perro es el mismo. Si te viene mejor una jaula porque es plegable o lo que sea, utiliza jaula. Si que la debes poner algo por encima (venden fundas) que la hagan más resguardada, pero sin más.

      Un saludo

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