Problemas de ansiedad y excitación en el Border Collie

Recientemente una amable lectora me sugería via mail tratar el tema de la ansiedad y excitación en el Border Collie. Concrétamente hacia este comentario: “….Me gustaría que tratases el tema de la ansiedad y excitación en los border collie. Hemos adoptado una perrita border collie de 7 años casi, con osteoartritis y con problemas de ansiedad sobre todo al salir a la calle y en el coche (se sube rápidamente pero una vez dentro hasta se pone agresiva, lanza dos o tres dentelladas)…..”

Bueno…..creo saber a lo que se está refiriendo esta persona (y sino es así, por favor vuélveme a escribir), pues he visto muchísimos casos parecidos (perros que se tiran a un motosierra en cuanto lo arrancan, que muerden compulsivamente el chorro de agua de una manguera, que destrozan los cinturones del coche a dentelladas, que mordisquean a su dueño cuando este va a  subir una escalera o a entrar en una habitación concreta, que se tiran a por las ruedas de las motos en marcha, que ladran y acechan incesantemente a traves de la ventanas del coche, que dan vueltas sin cesar al rededor del corta cesped ……).

Son bastante frecuentes en la raza estos comportamientos obsesivo-compulsivos fruto de la excitación, del aprendizaje y de una gestión ineficiente de la emoción. Aunque podamos admitir una cierta predisposición en la raza (no fue diseñada para el excitante mundo urbano), yo creo que la explicación última la vamos a encontrar en una incompresión grave de lo que son estos perros.

Veamos que factores influyen para que se den este tipo de comportamientos.

PRIMERO: muchos dueños confunden excitación con alegría y refuerzan sin querer este tipo de conductas. En el Border Collie, más que en otras razas, hay que tener cuidado con la excitación y con la gestión que hace el cachorro de sus emociones. En general, deberemos evitar situaciones que sobreexciten al perro. El entorno en que vivimos puede ayudarnos o no. A veces el mero hecho de salir a la calle de una gran ciudad supone para el cachorro un pico de estrés alucinante (por eso digo que el Border Collie no es el mejor perro de compañía). Deberemos ser sensibles para ponernos en el lugar del perro y hacer lo que sea necesario para que el grado de estimulación sea el adecuado a cada momento del desarrollo. Si es preciso tendremos que salir con el cachorro en coche para llevarle a lugares más tranquilos y presentarle poco a poco la estimulación que pueda ir gestionando (los perros pueden adaptarse a cualquier ambiente, pero no de cualquier forma). Desde luego tampoco ayudan las correas cortas (y la relación que establece el perro con el entorno y con otros congéneres mientras está “atado”) o encerrarlos en un pipican lleno de perros desequilibrados e histéricos (cada vez que bajo a la ciudad me vuelvo asombrado de los pocos problemas que dan los perros en realidad). En muchos casos el origen excitativo está en la misma casa (niños, pelotas, efusividad y caricias en exceso…..)

SEGUNDO: muchos dueños no diferencian una conducta “normal” para un perro de otra “aberrante” o “estúpida”. Te pongo el ejemplo que suelo poner para explicarlo. Cuando era pequeño mi madre solía llevarme cogido de la mano mientras caminábamos. En alguna ocasión recuerdo que, por puro aburrimiento, decidía pasar la manga de mi abrigo por cuanto coche aparcado o barandilla me pillaba a mano. En cuanto mi madre se percataba me reñia….”¿estás tonto?, ¿no ves que te estás ensuciando todo el abrigo?, ¿ahora a quien le toca lavarlo?……”. Esta “reprimenda” era suficiente para que yo asumiera que la conducta no era adecuada ni aceptable. Imagina que en lugar de la reprimenda mi madre me hubiera dicho algo así como…..”uyyy….que bien limpia los coches mi niñoooo……a ver, a ver….ya llegamos a otro……¡a ver como pasas la manga del abrigo por todo el cochecito!”. Puede parecer cómico pero es lo que hacemos con los perros continuamente desde que son cachorros. Les reimos las “gracias” y las tonterias (en lugar de ignorarlas). Si vemos que el perro lleva un palo en la boca le felicitamos y se lo lanzamos bien lejos animándole a que vuelva a cogerlo, si observamos que muerde el chorro de la manguera mientras regamos pues movemos la manguera para que sea más “divertido” aún, si muestra conductas nerviosas en el veterinario (rascar el suelo, jadeo constante, ladrido agudo…) le acariciamos para que se “tranquilice”……en fin.

TERCERO: El instinto de perro “controlador”. Muchos Border se van a obsesionar con tratar de controlar todo lo que se mueva. El otro día me decía un colega que no le cuadraba que en el Border Collie fuera tan prevalente el problema de perseguir bicicletas: “si es un perro controlador ¿por qué da tantos problemas de persecución?”. Se supone que hay razas con mayor tendencia a la persecución que deberían dar más problemas con bicicletas y demás vehículos, pero el Border es el “campeón” en este problema. Para el Border el movimiento supone obsesión (no creo que haya una raza más obsesiva en este aspecto). Esta obsesión en principio se dirige a vigilar este movimiento y a tratar de controlarlo (pararlo). Lo que ocurre es que muchos de estos movimientos no son controlables (ni las bicicletas ni los coches se van a detener por la mirada fija de nuestro Border) y lo que va aprendiendo el perro, a través de esa frustración, es a excitarse ante la imposibilidad de controlar el movimiento. El perro se ve atrapado entre el impulso que marca su instinto (parar el movimiento) y la frustración de no conseguirlo. Esto muchas veces deriva en neurosis. Por este motivo un Border nunca debería viajar en coche pudiendo ver a través de las ventanas, porque desde su punto de vista todo lo de fuera se mueve y es fácil que se ponga de los nervios y actúe en consecuencia.

CUARTO: la famosa obsesión del border collie, ya muchas veces comentada en este blog. Obsesión seleccionada a nivel genético para realizar un trabajo muy concreto (conductor de ganado). La obsesión puede redirigirse a cualquier cosa que se mueva o a cualquier situación que haya resultado excitante en el pasado (agility, niños jugando, aspersores, ruidos, motores…..).

QUINTO: la genética o cría sin sentido. En 2013 decía Aled Owen en un seminario que un perro nervioso no podría trabajar en su granja (tiene 600 ovejas). Es así, un perro excitado pondrá nerviosas a las ovejas, al pastor y a todo el mundo. No es algo deseable ni seleccionado en pastoreo. El problema es que hoy no se selecciona con ese criterio. Incluso hay disciplinas “deportivas” que priman al perro reactivo, rápido, hipermotivado, espitoso…..Me decía un criador de perros de trabajo (Fermín Ainzúa) que a veces le llaman con frases del tipo; “estoy buscando un perro nervioso para agility”. Y que decir de cuando se selecciona por el color: “que sea blue merle, red merle, sable…..”. De nuevo, sin comentarios. MIrar a William (mi perro) encerrando ovejas en el pen en un concurso….¿se puede hacer este trabajo sin control de los nervios?.

SEXTO: Un medio ambiente poco natural. El Border Collie no ha sido seleccionado para vivir en ciudades. Se puede acostumbrar al ambiente urbano perfectamente pero no es lo ideal. Muchos dueños me ponen de “excusa” el vivir en ciudad para justificar el comportamiento poco equilibrado de su perro, pero no me convencen. Se puede tener un Border equilibrado en la ciudad (de hecho hay muchos), pero hay que ser consciente de las necesidades que tiene el perro y proporcionárselas (tendrás que buscar la manera de darle paseos de calidad, de evitar obsesiones, de proporcionarle descanso de calidad…..)

SÉPTIMO: El “trabajo” mal entendido. No sé si hay algo que haya hecho más daño al Border Collie que la famosa frasecita: “es un perro que necesita trabajar y al que hay que dar estimulación física y mental”. Ya lo tengo suficientemente hablado, así que solo recordar aquí que correr tras una pelota no es trabajar, que el agility tampoco lo és, que atiborrarle de salchichas para que haga el pino tampoco es trabajar ni estimular su mente……no sigo.

En fin…..intenvienen más factores, pero todos están relacionados con los que ya he mencionados. Ahora pasemos a las recomendaciones para los que van a tener un Border Collie y para los que ya lo tienen y observan comportamientos excitados, nerviosos, ansiosos, obsesivos y poco equilibrados.

En primer lugar…..si tienes un perro con problemas no te va a quedar más remedio que cambiar la forma en que te relacionas con él, las rutinas que mantenéis y hasta las ideas que te llevaron a tener un Border Collie. Tu perro puede venir con una predisposición genética a ser de determinada manera, pero han sido sus experiencias las que han determinado finalmente el comportamiento del perro. ¿Estás dispuesto a cambiar?, ¿a aceptar que tu perro debe “descansar” en un trasportin o un lugar tranquilo?, ¿a asumir que no es tu hijo, ni tu terapeuta….ni está aqui para hacerte feliz?, ¿a tomar en cuenta sus verdaderas necesidades?, ¿a valorar si le viene bien acurrucarse contigo en el sofá, dormir en tu cama o compartir tu comida?, ¿a dejar de tirarle pelotas, palos o cualquier otra cosa que lo excita a lo tonto?, ¿a decir a tus hijos que dejen de poner nervioso al perro?, ¿a desplazarte en coche hasta el campo para que tu perro pueda dar paseos como deben ser?, ¿a dejar de quedar con tus amigos con perro todas las tardes en el parque de turno si esto excita a tu perro?, ¿a poner un trasportin en el coche para que el perro vaya tapado y tranquilo en los desplazamientos?, ¿a dejar de pedir al perro que te de la pata o haga la croqueta?, ¿a poner límites en situaciones que así lo requieren?……Cada caso será diferente. En cada caso habrá que buscar lo que le está viniendo mal al perro y cada dueño tendrá que aprender a entender a su perro y adquirir las habilidades necesarias para manejarlo……pero creo que la idea está clara.

En el caso de los cachorros os podéis imaginar. Hay que prevenir, hay que formarse, hay que entender al perro. No dudes en consultar con profesionales que te ayuden porque será el dinero mejor invertido. Desconfía si te dicen que tienes que enseñar al perro ejercicios del tipo sientate, tumbate, dame la pata o salta a la orden. La educación de un cachorro es mucho más sencilla e importante que andar enseñando bobadas. Identifica tus objetivos, entiende mejor como es tu perro y que es lo que necesita, aprende a comunicarte, deja que experimente, proporciónale entornos adecuados, disfruta de verlo correr y explorar, deja que descanse y dale experiencias con “sentido” (pastoreo, detección, caminatas…..)

Un saludo

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