Pastoreo

Siempre he dicho que mi tránsito por el mundo del perro lo veo ahora como una búsqueda. Desde 1992 en que realicé mi primer curso sobre psicología canina y practicaba mondioring con mi pastora belga malinois “Hada”, he pasado por muchas disciplinas (agility, OCI, mondioring, detección….), pero cuando llegué al pastoreo en 2011 supe que había encontrado mi lugar. 

Se suele decir que hay dos tipos de disciplinas de adiestramiento canino: aquellas que se basan en el aprendizaje que realiza el perro a través de nuestras indicaciones y aquellas que se basan en el instinto natural que muestra el perro para realizar una tarea determinada.

Ejemplos de disciplinas basadas en conductas aprendidas son el agility o la obediencia. Un perro salta o se sienta a nuestra orden esperando recibir algo (un refuerzo) a cambio. No cabe duda de que con estas disciplinas aprenderemos a manejar las leyes del aprendizaje (lo que es un refuerzo positivo o negativo y lo que es un castigo positivo o negativo….en el caso de que usemos las cuatro), a suministrar a tiempo dichos refuerzos o castigos (timing) y adquiriremos técnicas diversas para conseguir los objetivos. Como digo he practicado algunas disciplinas de este tipo, pero mi pregunta es ¿que importancia tiene el perro en ellas?…..si te fijas, en realidad, podríamos practicar estas disciplinas con otras especias aplicando exactamente las mismas técnicas. Es por esto por lo que digo que en ellas no se aprende, necesariamente, sobre perros.

En el otro lado están las disciplinas que requieren del instinto natural del perro. Por ejemplo: la caza. Necesitamos un perro con determinadas cualidades instintivas dependiendo del tipo de caza que vayamos a realizar. No soy cazador porque la parte del disparo me disuade, pero admiro profundamente el trabajo que realizan los perros. En un adiestramiento para perros de caza el adiestrador no le enseña el perro como buscar o como mostrar una presa, aunque si le condiciona para que busque de manera ordenada o que no levante la pieza hasta que el cazador no lo ordene. Tras el extenuante trabajo el perro no recibe ningún refuerzo externo. El mero hecho de trabajar es suficiente estímulo y premio. 

El pastoreo es exactamente lo mismo. De hecho, el instinto de pastoreo es una expresión errónea. Los perros no tienen instinto de pastoreo. Los perros tienen instinto de caza. Cuando vemos un perro pastoreando estamos viendo a un perro “cazar” pero sin concluir la acción de caza (perseguir y matar).

Es más, como el perro es un animal social capaz de integrar al hombre como un miembro más de su “manada”, lo que vemos cuando un perro pastorea es una acción de caza compartida con el pastor, pues para el perro (sobre todo el border collie) el pastor es un colaborador más en esa acción de caza que están realizando.

Bueno……esto es solo una breve introducción. Dedicaré toda una sección a artículos sobre pastoreo y ahí podré tratar de trasmitirte en lo posible la cantidad de matices que adornan esta disciplina que me enamoró por natural, bella, práctica y llena de detalles.

Y si quieres profundizar un poco más te invito a que nos visites en el club de pastoreo Sierra de Guadarrama (www.clubdepastoreo.com)

Juan Carlos Aparicio