¿Eres un buen “Guia” para tu perro?

No soy muy dado a hablar de mi formación como adiestrador. Me parecen algo pedantes esas listas de cursos, seminarios y distintas formaciones que la gente exhibe en sus webs. Te puedo asegurar que la formación no garantiza el buen hacer ni el entendimiento que se tiene del perro.

No obstante hoy si voy a darme pie con una de mis titulaciones. Me siento muy orgulloso de ser Guía Canino por el Cuerpo Nacional de Policía. Y es que me gusta la expresión GUIA CANINO.

Creo que cada propietario de perro debe tener esta mentalidad: soy el guía de mi perro. Bueno, adecuémoslo más a los tiempos si queréis: voy a ser el guía de mi querido peludo o más dulce aún: soy el guiita de mi amiguito peludín. Da igual como lo digas, pero debes sentirlo….eres el guía de tu perro y él necesita que asumas tu papel.

No me gustan otro tipo de expresiones que llevan a equívoco: no creo que tengas que ser el líder de la manada, ni el macho alfa. Y, en el otro extremo, tampoco pienso que el perro sea un miembro más de la familia, mi psicólogo o quien siempre me apoya en los peores momentos…….

Siempre incido en lo mismo, pero es que perdemos la perspectiva muy fácilmente: un perro es un perro……y eso es maravilloso. Un animal de otra especie que decide querernos y compartir su naturaleza con la nuestra….y eso es increíble. Los perros son felices por lo que son y nos quieren por lo que somos, no lo olvides.

Vale, empecemos con las dificultades. Partimos de un animal de una especie diferente a la nuestra que, por razones que se me escapan, nos adoran y están encantados de compartir su vida con la nuestra. Pero su mundo es muy diferente al nuestro, tanto exteriormente (su entorno natural no está lleno de coches, ruidos, asfalto, pipicanes, prohibiciones….)como interiormente (la información olfativa es más relevante que la visual o auditiva, no disponen de lenguaje hablado para comunicarse, viven en el presente, su mundo emocional es tremendamente relevante, su cortex prefrontal es menos “potente” que el nuestro, no disponen de una mente que les martirice….). En fin, si lo pensamos, la tarea de convivir no es sencilla. Pero partimos de una base muy sólida: nuestro perro está deseando integrarse, entendernos, querernos y complacernos. Contamos con todo su empeño para lograrlo.

Ahora bien……si queremos conseguirlo, nosotros tenemos que poner de nuestra parte y tener el interés que se necesita para entender a alguien y aprender a comunicarse con él.

En la entrada de hoy quiero hablaros de la necesidad de ser “guiado” que tiene el perro y de las cualidades que debe tener un buen “guía” para su perro.

Cuando un cachorro llega a casa no sabe nada de lo que le espera ni de lo que se espera de él. Por naturaleza será curioso, juguetón, enreda, aventurero…..pero siempre esperará aprender los limites. En muchísimos casos los dueños dejan que las cosas pasen y siempre van por detrás de los problemas. Primero generan el problema y luego tratan de solucionarlo. Si a esto le sumamos que los intentos de solución son inadecuados por falta de comprensión (se le grita al perro o se le premia sin que el perro sepa por qué diablos recibe estos refuerzos o castigos) ya tenemos el lio montado.

Creo que se entenderá bien con un ejemplo de un cachorro de Border Collie que tengo ahora en casa. Este perro llegó a casa con 5 meses. Me gusta mucho pasear  por el monte y llevar a estos perros nuevos a diferentes lugares fomentando su deseo de exploración y curiosidad (creo que los paseos de calidad son clave en la educación de un perro) . En una primera fase en la que quiero conocer el comportamiento “por defecto” del cachorro lo llevo suelto. Observo a qué distancia mía le gusta campear, la tendencia mayor o menor a ir pendiente de mi, la “obediencia” natural a la llamada, sus actividades favoritas……Y en esta observación hete aquí que al cachorro le “gusta” ir a los arroyos  y ladrar el agua mientras lanza pequeños “mordiscos” a la corriente. ¿Creéis que me gusta ese comportamiento?…..pues para nada. Es un comportamiento obsesivo típico de los Border (como dice un amigo, cada uno viene con su pedrada). ¿Qué pasaría si este perro da con un dueño que deja (y por tanto refuerza) este comportamiento?, pues que el perro acabará por no poder pasear en lugares con arroyos, porque de inmediato se irá a ellos a hacer el tonto y el resto del mundo desaparecerá a su alrededor…cuando los dueños lo detecten como un problema (no podemos pasear por el campo) intentarán reprimir el comportamiento regañando o por cualquier otro medio, con lo que el perro generará más ganas y ansiedad. Además, el tipo de comportamiento puede generalizarse hacia otros objetos en movimiento y convertirse en un auténtico martirio para el propio perro y para sus dueños. ¿Qué estoy haciendo yo?: correa de 10 metros. Es una incomodidad para mi usarla en lugar de ir tranquilamente con las manos libres y sin preocuparme, pero me gustan demasiado los perros como para no usarla. El perro quiere ir al arroyo, pero llega al final de los 10 metros y recibe su tironcito…..y si llega al agua yo sigo caminando y lo arrastro conmigo para seguir el paseo (no digo ni mu)…..se va dando cuenta que el temita del agua no va con nosotros y que puede disfrutar de un montón de cosas durante el paseo. Simplemente no se fijará el comportamiento…..ya veré cuantas semanas o meses necesita de correa, da igual, pero lo tengo muy claro. SOY SU GUIA  y ese tipo de comportamiento obsesivo no es bueno para él. Punto. Yo decido.

Como guía canino de mi cachorro tampoco lo llevaré nunca a un pipican (allí solo puede aprender a excitarse, descontrolarse, volverse neurótico y obsesivo). Como guía canino le haré dormir en un trasportín porque es lo mejor para un Border Collie, como guía canino lo llevaré en coche a muchos sitios para acostumbrarlo y le daré muchos paseos de calidad por entornos seguros, como guía canino le buscaré lugares adecuados para sus relaciones sociales con otros perros equilibrados y como guía canino le enseñaré a venir a la llamada. También como guía canino dejaré que se revuelque en el barro o que trabaje con ovejas…….y como guía canino seré el mejor amigo que pueda ser para él y trataré de comprenderle profundamente.

En muchos momentos me tocará, como guía, poner límites: por ejemplo, no dejo que mis perros ladren en la valla del patio (por la mismita razón que lo del agua del arroyo). Eso implica que cada vez que escucho a un perro mío ladrando abro la puerta bruscamente y doy una voz o hago un ruido con algo…..da igual….corto el comportamiento y entro en casa para volver a salir cuantas veces sea necesario (podéis estar seguros que no estoy todo el día saliendo……recordad, los perros están deseando complacernos….y el resultado es que mis perros están tranquilos en el patio mientras que los de los vecinos están “atacaos” como comprueban luego en los paseos al pipican…)

¿Tienes claro cómo quieres que sea tu perro?, ¿Has pensado como vas a comunicarte con él?, ¿Disfrutáis estando juntos?, ¿tratas de formarte para entenderle mejor?……pues serás un buen guía para tu perro.

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